CRM y domótica para alojamientos y casas
Teleasistencia para mayores con sensores y avisos a la familia
La teleasistencia para mayores con domótica aprende la rutina de la casa y avisa a la familia si algo no cuadra, sin cámaras ni aparatos que haya que recordar.
Respuesta corta
La teleasistencia domótica para personas mayores usa sensores de movimiento, apertura y consumo repartidos por la vivienda para conocer su rutina habitual. Si no hay actividad a la hora de levantarse, si la puerta se abre de madrugada o si la nevera no se abre en todo el día, envía un aviso a los familiares. Se complementa con un pulsador de ayuda.
¿Qué situaciones detecta?
Avisa a la familia si no hay movimiento por la mañana, si se abre la puerta de noche o si la cocina sigue encendida sin nadie, y añade un pulsador para pedir ayuda.
Sin movimiento por la mañana
Si a media mañana no ha habido actividad, la familia recibe un aviso.
Puerta abierta de noche
Útil cuando hay riesgo de desorientación.
Cocina encendida sin nadie
Un sensor en la vitrocerámica o el horno avisa si se queda encendido mucho rato.
Pulsador de ayuda
Un botón en la muñeca o en la pared que avisa a quien tú elijas.
¿Sustituye a la teleasistencia pública?
No. Es un complemento instalado en la vivienda que avisa a la familia o a quien designes; no es un servicio sanitario ni una central atendida por profesionales. Si la persona ya tiene teleasistencia de su ayuntamiento o comunidad, las dos pueden convivir.
¿Cómo aprende el sistema la rutina de la casa?
Durante las primeras semanas el sistema registra a qué horas hay movimiento en cada estancia y con eso fija qué es normal en esa vivienda concreta.
Una persona que se levanta a las ocho y desayuna en la cocina deja un patrón distinto al de alguien que duerme hasta las diez. Por eso los avisos no se configuran con horas genéricas: se ajustan a la rutina real y la familia puede corregirlos, por ejemplo los días de centro de día o de visita al médico.
Tras ese periodo, el sistema avisa cuando algo se sale del patrón durante un tiempo razonable. Una mañana con media hora de retraso no genera alarma; tres horas sin pasar por la cocina, sí.
Instalación típica en un piso de dos dormitorios
Un piso de dos dormitorios suele quedar cubierto con entre seis y diez sensores pequeños, sin obra y sin cables a la vista.
- Un sensor de movimiento en el dormitorio, otro en el pasillo y otro en el baño.
- Un sensor de apertura en la puerta de entrada y otro en la nevera.
- Un enchufe o sensor de consumo en la vitrocerámica o el horno.
- Un detector de humo conectado en la cocina y, si hay termo, uno de agua junto a él.
- Un pulsador de ayuda, opcional, de pared o de muñeca.
Los detectores de agua y humo conectados son los mismos que usamos en alojamientos. Si la familia también quiere controlar persianas o calefacción, la instalación crece hacia un hogar inteligente completo.
Cómo plantearlo con la persona mayor
La teleasistencia funciona mejor cuando la persona mayor entiende qué mide cada sensor y está de acuerdo en tenerlo.
- Explícale que no hay cámaras ni micrófonos y enséñale un sensor en la mano.
- Decidid juntos quién recibe los avisos y en qué orden.
- Pacta cómo desactivarlo cuando se vaya unos días, para evitar alarmas falsas.
- Revisad el sistema al mes y ajustad lo que resulte molesto.
Para centros y entidades que atienden a varias personas, hay más ideas en la guía de software para residencias y asistencia.
Preguntas frecuentes
¿Tiene que llevar algo encima la persona mayor?
No es imprescindible: los sensores trabajan solos. El pulsador es opcional, para pedir ayuda en el momento.
¿Quién recibe los avisos de la teleasistencia domótica?
Los familiares o cuidadores que configures, en orden, por WhatsApp, llamada o notificación.
¿Se respeta la intimidad de la persona mayor?
Sí. No hay cámaras ni micrófonos que graben; solo se registra si hay movimiento o si una puerta se abre.
¿Qué pasa si la persona mayor se va unos días con sus hijos?
Se activa un modo ausencia desde la app, o se programa con fechas, y el sistema deja de esperar la rutina habitual. Mientras tanto siguen vigilando los sensores de agua, humo y puerta, como en cualquier casa vacía. Al volver se reactiva y no hace falta repetir el aprendizaje.
¿Hace falta tener internet en casa de la persona mayor?
Hace falta una conexión para que los avisos salgan de la vivienda. Si no hay fibra ni ADSL, basta con un pequeño router con tarjeta de datos y una tarifa móvil sencilla. Conviene que tenga batería de respaldo para que los avisos sigan saliendo durante un corte de luz.
¿Se puede añadir un detector de caídas?
Sí, existen pulseras y sensores específicos que detectan caídas y se pueden integrar si el modelo lo permite. Son útiles cuando hay riesgo alto, pero no sustituyen al resto de sensores: la ausencia de movimiento prolongada también avisa si la persona no puede levantarse.