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Vigilancia de suplantación: que nadie se haga pasar por tu empresa
La vigilancia de suplantación detecta dominios casi iguales al tuyo, correos falsos enviados en tu nombre y perfiles copiados, para actuar antes de que tus clientes paguen a quien no deben.
Respuesta corta
La suplantación de empresa consiste en que alguien registra un dominio parecido o falsifica tu remitente para pedir pagos, cambiar cuentas bancarias o robar datos a tus clientes. La vigilancia combina el control de dominios similares, los informes DMARC de tu correo y la revisión de perfiles en redes, con un protocolo de respuesta cuando aparece algo.
¿Qué vigilamos?
Vigilamos tres frentes: dominios recién registrados que imitan el tuyo, intentos de enviar correo en tu nombre desde servidores ajenos y perfiles o anuncios que copian tu marca en redes.
Dominios parecidos
Registros nuevos con letras cambiadas, guiones o extensiones distintas a la tuya.
Correos falsos en tu nombre
Los informes de tu dominio muestran quién intenta enviar como tú desde servidores no autorizados.
Perfiles y anuncios clonados
Páginas de redes o anuncios que copian tu logo y tus textos.
¿Qué pasa cuando detectamos una suplantación?
Te avisamos con una valoración del riesgo, redactamos un mensaje para que tus clientes distingan lo auténtico, reunimos pruebas para pedir la retirada o denunciar y endurecemos la política DMARC de tu dominio.
Aviso inmediato
Te contamos qué hemos encontrado y qué riesgo tiene, sin alarmas innecesarias.
Mensaje para tus clientes
Te preparamos un aviso para que tus clientes sepan qué correos y cuentas son los buenos.
Denuncia y retirada
Reunimos las pruebas para pedir la baja al registrador o a la plataforma y para denunciar si hace falta.
Refuerzo del dominio
Endurecemos DMARC para que los correos falsos se rechacen en lugar de entregarse.
Preguntas frecuentes
¿Cómo aviso a mis clientes de una suplantación sin asustarlos?
Con un mensaje breve y concreto: qué dirección es la falsa, que nunca cambias la cuenta bancaria por correo y a qué teléfono llamar si dudan. Te lo dejamos redactado.
¿Cuánto tarda en suspenderse un dominio que imita al mío?
Depende del registrador y de las pruebas que se aporten. Por eso se avisa a los clientes en paralelo, sin esperar a que el dominio caiga.
¿Qué hago si alguien envía facturas falsas en nombre de mi empresa?
Avisa a tus clientes por un canal que ya conozcan, guarda los correos recibidos y revisa la configuración DMARC de tu dominio para bloquear nuevos envíos.
¿Se puede impedir que registren un dominio parecido al mío?
No del todo, pero se pueden registrar las variantes más obvias y pedir la retirada de las que se usen para engañar.
¿Sirve también para cambios de cuenta bancaria fraudulentos?
Sí. Es uno de los fraudes más habituales; te ayudamos a fijar un protocolo para confirmar por teléfono cualquier cambio de IBAN.
¿Qué es un informe DMARC y para qué sirve?
Es un resumen que los grandes proveedores de correo envían al dueño de un dominio indicando qué servidores han enviado mensajes en su nombre y si superaron las comprobaciones. Leído con regularidad, revela si alguien intenta enviar como tú y si tus propios servicios están bien autorizados para hacerlo.
¿Dónde denuncio que alguien suplanta a mi empresa?
Puedes presentar denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil aportando los correos y las facturas falsas. El INCIBE ofrece además una línea de ayuda gratuita en el 017 para orientarte. Para retirar el dominio o el perfil falso se acude al registrador o a la plataforma, con las pruebas reunidas.
¿Qué hago si un cliente ya ha pagado a la cuenta falsa?
Que contacte de inmediato con su banco para intentar retener o recuperar la transferencia, porque las primeras horas cuentan. Presentad denuncia con todas las pruebas y revisad si el estafador ha entrado en algún buzón real de cualquiera de las dos empresas. La responsabilidad del pago depende de cada caso y conviene consultarla con un abogado.
Ejemplo aplicado
Ejemplo: un almacén de materiales de construcción con un dominio clonado
Piensa en un almacén de materiales de construcción con 20 empleados y unos 400 clientes habituales, sobre todo pequeñas constructoras. Un día, la vigilancia detecta un dominio nuevo que cambia una letra de su nombre y que acaba de configurar correo, aunque no tiene web.
Se avisa al almacén esa misma mañana y se activa el protocolo:
- Se envía a los clientes un aviso corto: el almacén nunca cambia su cuenta bancaria por correo.
- Se pide al registrador la suspensión del dominio por uso fraudulento.
- Se pasa DMARC a modo estricto, para que los correos que imiten la dirección real se rechacen.
- Administración confirma por teléfono cualquier cambio de datos de pago de proveedores.
Dos días después, una constructora reenvía un correo del dominio falso pidiendo pagar una factura a otra cuenta. Como ya había recibido el aviso, llama antes de pagar. En un negocio con facturas de varios miles de euros, detectar el dominio antes de que se use puede evitar un pago que luego es muy difícil recuperar.
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Cómo funciona el fraude del cambio de cuenta bancaria
El fraude del cambio de IBAN aprovecha una relación comercial real para desviar un pago. Suele seguir estos pasos:
- El estafador registra un dominio casi igual al tuyo, con una letra cambiada o una extensión distinta.
- Copia la firma y el estilo de tus correos, a veces después de haber leído alguno auténtico.
- Escribe a un cliente con una factura pendiente y le comunica que habéis cambiado de banco.
- Adjunta una factura idéntica a la tuya con el número de cuenta nuevo.
- El cliente paga, y tú te enteras semanas después al reclamar el cobro.
Golpea sobre todo a empresas que facturan importes altos por transferencia: distribuidoras, reformas, proveedores industriales o agencias de viajes. La vigilancia corta el proceso en el primer paso, cuando el dominio impostor se registra y todavía no ha enviado nada.
Señales de un dominio impostor
Un dominio impostor se parece al tuyo lo justo para engañar en una lectura rápida desde el móvil. Estas son las variaciones que más vigilamos, tomando como ejemplo miempresa.es:
- Letras cambiadas o duplicadas: mienpresa.es o miempressa.es.
- Caracteres parecidos: una «l» en lugar de una «i» mayúscula, o un cero en lugar de una «o».
- Guiones añadidos: mi-empresa.es.
- Otras extensiones: .com, .net, .eu o .com.es.
- Palabras añadidas: miempresa-facturas.es.
No todos estos registros son maliciosos; a veces es otra empresa con un nombre parecido. La alarma salta cuando el dominio nuevo configura correo sin tener web o cuando copia tu logotipo. Si tus envíos legítimos también tienen problemas, el primer paso es revisar la autenticación del correo que no llega a spam.
Protocolo interno para confirmar cualquier cambio de pago
La medida más eficaz no cuesta dinero: una norma escrita que obliga a confirmar por teléfono cualquier cambio de datos bancarios. Así la redactamos:
- Ningún cambio de IBAN de un proveedor se aplica por correo, aunque parezca legítimo.
- Se llama al número que ya consta en la ficha del proveedor, nunca al que aparece en el mensaje.
- Una segunda persona aprueba el cambio en el programa de gestión.
- En tus facturas y en tu web se avisa a los clientes de que tu cuenta no cambia sin confirmación por otro canal.
- Cualquier intento sospechoso se reenvía al responsable de seguridad antes de borrarlo.
Este protocolo protege tus pagos y los de tus clientes. Si quieres que alguien lo mantenga vivo y responda ante incidentes, encaja con un responsable de ciberseguridad externalizado.