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Accesibilidad web según la Ley 11/2023: revisión y adaptación
La accesibilidad web consiste en que cualquier persona, también quien ve poco, no usa ratón o navega con un lector de pantalla, pueda usar tu web. Desde junio de 2025, la Ley 11/2023 la exige a muchas webs de servicios al consumidor.
Respuesta corta
Una web accesible permite navegar con teclado, se entiende con lector de pantalla, tiene contraste suficiente, textos alternativos en las imágenes y formularios con etiquetas y mensajes de error claros. La Ley 11/2023 obliga a muchas webs que prestan servicios a consumidores desde junio de 2025, y las pautas WCAG son la referencia técnica habitual para cumplirla.
¿Qué falla más a menudo?
Los fallos más comunes son textos y botones con poco contraste, imágenes sin descripción, menús que no funcionan con teclado y formularios sin etiquetas o con errores difíciles de entender.
Contraste bajo
Texto gris claro sobre fondo blanco o botones que no se distinguen.
Imágenes sin texto alternativo
El lector de pantalla no sabe qué hay en la foto ni a dónde lleva el enlace.
Navegación solo con ratón
Menús, sliders o ventanas emergentes que no se pueden usar con el teclado.
Formularios confusos
Campos sin etiqueta, errores que solo se marcan en rojo o captchas imposibles.
¿Cómo lo abordamos?
Revisamos la web con herramientas automáticas y, sobre todo, a mano con teclado y lector de pantalla, porque las herramientas solo detectan una parte de los problemas. Corregimos plantilla y contenidos, preparamos la declaración de accesibilidad y te explicamos qué cuidar al publicar contenido nuevo. Si tu caso concreto está obligado o no depende de tu actividad y tu tamaño: lo revisamos contigo.
Preguntas frecuentes
¿Hay que rehacer la web entera para hacerla accesible?
Casi nunca. La mayoría de fallos están en la plantilla y en unos pocos componentes, como el menú o el formulario, y al corregirlos se arregla todo el sitio. Solo compensa rehacer cuando la base es tan antigua que cada parche cuesta más que empezar.
¿Puedo comprobar yo mismo si mi web se maneja sin ratón?
Sí. Abre tu web, deja el ratón y recórrela solo con la tecla Tabulador e Intro. Si en algún punto no ves dónde estás o no puedes abrir el menú o pagar, ahí hay un problema que revisar.
¿Qué webs están obligadas a ser accesibles por la Ley 11/2023?
Muchas webs que prestan servicios a consumidores, como tiendas online, banca o transporte; la obligación depende de la actividad y del tamaño de la empresa.
¿Basta con instalar un plugin de accesibilidad?
No. Las barras o plugins de accesibilidad no corrigen el código de fondo; hay que arreglar la plantilla y los contenidos.
¿Qué es una declaración de accesibilidad?
Un texto publicado en la web que explica el nivel de accesibilidad, lo que falta por resolver y cómo contactar para informar de problemas.
¿Qué nivel de las pautas WCAG se toma como referencia?
El nivel AA de las pautas WCAG, que es el que recoge la norma europea EN 301 549 usada como referencia para cumplir los requisitos de accesibilidad. Incluye contraste mínimo, navegación con teclado, textos alternativos, formularios etiquetados y contenido que se adapta al ampliar la pantalla.
¿Los documentos PDF de la web también tienen que ser accesibles?
Si forman parte del servicio, como condiciones, facturas o catálogos, sí deben poder leerse con lector de pantalla: texto real en lugar de imagen escaneada, títulos marcados y orden de lectura correcto. Muchas veces es más sencillo convertir ese contenido en una página web.
¿Cada cuánto conviene revisar la accesibilidad de la web?
Después de cada cambio de plantilla o de funcionalidad importante, como un nuevo proceso de compra, y con una revisión general al menos una vez al año. Entre revisiones, lo que más estropea la accesibilidad son contenidos publicados sin cuidado, así que la formación del equipo pesa tanto como la revisión técnica.
Ejemplo aplicado
Ejemplo: una ortopedia de Valladolid con tienda online y clientes mayores
Piensa en una ortopedia de Valladolid con dos locales y una tienda online de unas 400 referencias: andadores, cojines, calzado terapéutico. Buena parte de quien compra tiene más de 65 años o compra para un familiar con poca visión. Cada semana entran unas 15 llamadas de gente que no consigue terminar un pedido en la web.
La revisión empieza por el camino de compra completo. Aparecen cosas muy concretas: el selector de talla solo funciona con ratón, el texto de los precios es gris claro y pequeño, las fotos de producto no tienen descripción y el aviso de «código postal incorrecto» solo se marca en rojo. Se corrigen en la plantilla, así que el arreglo vale para todas las fichas a la vez. Además, se enseña a la persona que sube productos a escribir la descripción de cada foto en una frase útil.
El resultado esperado es que más pedidos se cierren sin ayuda telefónica. Si esas 15 llamadas semanales bajan a cinco o seis, el equipo de tienda recupera varias horas y el cliente mayor deja de sentir que la web no es para él.
Precio
Impulso Inicial, 990 € (web One Page, Google Business y redes), Negocio en Marcha, 1.790 € (web completa con blog y SEO) o Llave en Mano, 3.690 € (web premium y embudo de ventas). Todos con 40 €/mes de soporte.
Ver precios y packs →Plazo
De 2 a 3 semanas el Impulso Inicial, de 3 a 4 Negocio en Marcha y unos 2 meses Llave en Mano, desde que nos pasas la información.
Pedir diagnóstico gratis →¿Está obligada tu empresa? Criterios para saberlo
La Ley 11/2023 obliga sobre todo a webs y apps de servicios dirigidos a consumidores, como el comercio electrónico, la banca, el transporte de viajeros o los libros electrónicos, desde el 28 de junio de 2025. Para valorar tu caso, revisa:
- Actividad: si vendes o contratas servicios con particulares a través de la web, como una tienda online o reservas con pago.
- Tamaño: las microempresas que prestan servicios, con menos de 10 personas y un volumen de negocio o balance anual de hasta 2 millones de euros, quedan exentas de los requisitos de servicios.
- Tipo de web: una web solo informativa entre empresas tiene menos exigencias que una tienda para consumidores.
Aunque no estés obligado, una web accesible llega a más clientes y suele posicionar mejor porque su código está más ordenado. Las demás obligaciones del periodo están en normativas para empresas.
Revisión de accesibilidad en seis pasos
- Análisis automático de todas las plantillas para detectar contraste, etiquetas y estructura.
- Recorrido completo con teclado: menú, formularios, ventanas emergentes y proceso de compra.
- Prueba con lector de pantalla en ordenador y en móvil.
- Revisión de contenidos: textos alternativos, enlaces descriptivos, vídeos con subtítulos y PDF.
- Corrección de la plantilla y formación a quien publica contenido.
- Publicación de la declaración de accesibilidad con un canal para comunicar problemas.
La referencia técnica habitual es el nivel AA de las pautas WCAG, recogido en la norma europea EN 301 549.
Ejemplos de arreglos concretos
| Problema detectado | Arreglo |
|---|---|
| Botón «Comprar» gris claro sobre blanco | Color con contraste suficiente y estado de foco visible |
| Enlaces «leer más» repetidos | Texto que indica a dónde lleva cada enlace |
| Carrusel que pasa solo | Botón de pausa y control con teclado |
| Error del formulario marcado solo en rojo | Mensaje escrito junto al campo, anunciado al lector de pantalla |
| Menú que solo se abre al pasar el ratón | Menú que se abre también con teclado y táctil |
| Vídeo de presentación sin subtítulos | Subtítulos y transcripción |
En una tienda online, el proceso de pago es la parte que más se revisa porque es donde el usuario no puede quedarse bloqueado.
Qué cuidar cada vez que publicas algo nuevo
La accesibilidad se mantiene en el día a día con hábitos sencillos al publicar: describir cada imagen informativa, usar los estilos de título en lugar de letra grande, escribir enlaces que se entiendan solos y subir documentos accesibles en vez de escaneos. Junto con la revisión de los textos legales de la web, conviene repasarlo cada vez que cambias la plantilla.