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Software especializado de alto valor

Planificación de la producción: qué se fabrica, cuándo y con qué

Un software de planificación de la producción sustituye la pizarra del taller y el Excel del jefe de producción por un plan que se recalcula cuando entra un pedido urgente o se para una máquina.

Respuesta corta

Un software de planificación de producción convierte los pedidos en órdenes de fabricación, las reparte entre máquinas, líneas y operarios según su capacidad, calcula qué materiales hacen falta y cuándo, y da una fecha de entrega realista. Los operarios registran el avance desde una tableta y el plan se actualiza con lo que pasa en planta.

¿Qué resuelve en la fábrica o el taller?

Te enseña qué puestos o máquinas están saturados, qué materiales faltan para cada orden y cómo afecta un pedido urgente al resto. Desde planta se registra el avance real de cada trabajo.

Carga de trabajo visible

Un calendario por máquina o puesto donde se ve qué está saturado.

Materiales a tiempo

Avisa de lo que falta para cada orden y propone las compras.

Urgencias

Al meter un pedido urgente, ves qué otros se retrasan antes de decidir.

Avance en planta

Inicio, fin, paradas y piezas buenas o defectuosas por orden.

¿Qué datos necesita para empezar?

Las fichas de tus productos (materiales y operaciones), los tiempos aproximados de cada operación y la capacidad de tus puestos. Si hoy no los tienes escritos, se construyen poco a poco con los registros reales de planta, empezando por las referencias que más fabricas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo ver qué pedidos se retrasan si meto una urgencia?

Sí. Al colocar una urgencia, el planificador recalcula y muestra qué pedidos se desplazan y cuántos días. Decides con esa información antes de confirmarla.

¿El planificador aprende de los tiempos reales de cada fase?

Sí. Con los tiempos que registra la planta, puedes comparar lo estimado con lo real y ajustar las previsiones. Con unos meses de datos los plazos suelen ser más fiables.

¿Puedo dar fechas de entrega fiables con un planificador de producción?

Sí, porque la fecha se calcula con la carga real de cada puesto y los materiales disponibles, no a ojo.

¿Los operarios tienen que usar ordenador para registrar la producción?

No. Basta una tableta o un terminal en el puesto, con botones grandes o lectura de código de barras.

¿Sirve para fabricación bajo pedido y no solo para series largas?

Sí. Se adapta a fabricación por proyecto, bajo pedido o contra stock.

¿Qué pasa con la planificación cuando falta un operario?

Se marca su ausencia y el programa recalcula la capacidad del puesto ese día. Las órdenes que ya no caben se desplazan y aparecen señaladas, para que el encargado decida si reasigna a otra persona, cambia prioridades o avisa al cliente del nuevo plazo.

¿Puede el planificador agrupar órdenes para reducir cambios de máquina?

Sí. Si varias órdenes comparten material, color o utillaje, el programa propone agruparlas para hacer un solo cambio de preparación. El encargado acepta o ajusta la propuesta, y el ahorro de tiempo en preparaciones se refleja en la capacidad disponible.

¿Sirve para un taller pequeño con cinco personas?

Sí. En un taller pequeño basta con pocos puestos y operaciones, y el beneficio está en dar plazos realistas y saber las horas de cada trabajo. La configuración es más sencilla y se puede crecer después si se añaden máquinas o turnos.

Ejemplo aplicado

Ejemplo: un taller de calderería en Bilbao con pedidos urgentes cada semana

Imagina un taller de calderería en Bilbao con 18 operarios, dos cortadoras, una plegadora y cinco puestos de soldadura. Fabrica depósitos y estructuras bajo pedido para la industria de la zona. Cada semana entran dos o tres urgencias que el jefe de taller encaja a base de mover a gente de un puesto a otro, y nadie sabe qué pedido se retrasa por ello hasta que el cliente llama.

Se configura cada pedido con sus fases: corte, plegado, soldadura y pintura, y el tiempo estimado de cada una. El planificador muestra la carga de cada puesto por semana. Cuando entra una urgencia, el jefe de taller la coloca y ve al momento qué otros pedidos se desplazan y cuántos días. Los soldadores marcan en una tablet cuándo empiezan y terminan cada fase.

En este ejemplo, antes de aceptar una urgencia ya se sabe qué cuesta en retrasos, y se puede avisar a los clientes afectados con tiempo. Con unos meses de datos reales, las estimaciones de horas por fase suelen ajustarse y los plazos que se dan se cumplen más.

Precio

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Plazo

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Señales de que tu forma de planificar se ha quedado corta

Si las fechas de entrega se dan a ojo y el jefe de producción es el único que sabe cómo va cada pedido, el sistema actual ya no aguanta más crecimiento.

  • Los comerciales prometen plazos sin saber la carga del taller.
  • Se descubre que falta material cuando la orden ya está en la máquina.
  • Un pedido urgente descoloca la semana entera y nadie sabe qué se retrasa.
  • Hay máquinas paradas mientras otras acumulan trabajo.
  • Las horas reales de cada pedido no se conocen, así que tampoco su margen.

Ejemplo hipotético: una carpintería con tres máquinas

Una carpintería que fabrica puertas y armarios a medida tiene como cuello de botella la sección de lacado, y el planificador lo hace visible.

Cada pedido se convierte en una orden con operaciones: corte, mecanizado, lacado y montaje. El programa reparte las operaciones según la capacidad de cada puesto y muestra que el lacado está lleno las próximas dos semanas. Cuando entra un armario urgente, el encargado ve qué dos pedidos se retrasarían y decide con datos si aceptarlo, subcontratar el lacado o ampliar un turno. El tablero no lo decide; enseña las consecuencias antes de comprometerse.

¿Cómo se implanta sin parar la planta?

Se empieza por las referencias más fabricadas y, durante unas semanas, se planifica a la vez en el programa y en la pizarra; cuando los tiempos reales hacen el plan más fiable, se retira la pizarra.

  1. Se cargan los productos y operaciones de las referencias más fabricadas.
  2. Durante unas semanas se planifica en el programa y en la pizarra a la vez, para comparar.
  3. Los operarios empiezan a fichar inicio y fin de operaciones en una tableta.
  4. Con tiempos reales se ajustan los tiempos teóricos de cada operación.
  5. Se retira la pizarra cuando el plan del programa es más fiable que ella.

Para que el arranque sea ordenado, sigue el mismo criterio que la implantación por fases sin parar el negocio.

Qué datos conecta con el resto de la empresa

La planificación necesita pedidos de venta, stock de materiales y estado de las máquinas, y devuelve fechas y costes reales.

Los pedidos llegan del módulo de ventas; los materiales, del almacén, y las compras que faltan se proponen a pedidos a proveedores. Si una máquina tiene sensores, una alerta de avería prevista bloquea su capacidad en el plan. Al cerrar cada orden se conocen horas y material consumido, y con eso el margen real de cada pedido.

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